
La hija de Ari (Alfaguara, $10.900), de Alexandra Kúsulas, no parece una primera novela. O, mejor dicho, raras veces se da en nuestro país el caso de un libro similar, en el que nada es indeciso, tentativo, inseguro, en suma, la obra de una principiante. Kúsulas escribe en un tono sereno y con naturalidad, de forma que da la impresión de haber producido este relato en un rapto de entusiasmo, sin esfuerzo, en un soplo de inspiración creativa. La verdad es otra y la misma autora ha dicho en estas páginas que su ficción le tomó una considerable cantidad de tiempo. Sin embargo, en ningún momento eso se nota. El peligro al que se expone un volumen así es de índole diferente: tanta severidad y prudencia en los medios expresivos, podría dar como resultado una narración estrecha, de insuficiente vitalidad. Pero al leer las primeras páginas de La hija…, ya sabemos que tales inconvenientes se sortearon con éxito, pues estamos frente a un texto recio y delicado a la vez, sin un ápice de amaneramiento, donde todos sus componentes encajan bien, los escasos adornos funcionan y los recursos se funden en una escritura delicada, cotidiana o sorprendente.
El título es engañoso; Kúsulas narra los primeros veinte años en la vida de Anastasia, su heroína, en especial la época de la primera infancia, bajo cuatro puntos de vista y en dos sitios geográficos muy alejados. Así, la voz cantante corresponde, sucesivamente, a los cuatro miembros de la familia de Ari, inmigrante griego casado con Angélica, una chilena de clase media con quien tiene dos hijos, Gerardo y Anastasia, que se llevan diez años de diferencia. El procedimiento es resbaladizo, ya que puede conspirar contra la claridad del argumento o bien traducirse en una trama complicada y dudosa. De nuevo, Kúsulas traspasa con gracia estas barreras y, aunque hay un nivel importante de capítulos intercambiables en las visiones de los protagonistas, el tinglado se edifica sin baches ni sobresaltos. Por último, la elección obvia en una publicación de esta clase, donde prevalece de manera absoluta la subjetividad, habría sido escribirla desde el yo interior, lógicamente el de Anastasia. Decidida a optar por sendas menos trilladas, Kúsulas escogió la aparente objetividad de la tercera persona, con el predominio de los discursos de Anastasia, Gerardo y Angélica, entregando la palabra a Ari hacia el desenlace, cuando se está cerrando su ciclo vital y se unen los dispersos hilos que conforman esta patética, divertida y contradictoria saga familiar.
Que La hija… sea autobiográfica o que esté constituida por segmentos imaginativos, junto a calcos de la realidad, da lo mismo frente a su genuina calidad literaria, a la capacidad de la escritora para retratar personajes, al rico entramado prosístico que teje. Si bien hay cuatro figuras protagónicas, a las que debemos agregar numerosos actores de reparto —los abuelos Jaralambos y Klió, Ignacio, novio veraniego de Anastasia, la tía Yolanda, Niké y muchos más— el patriarca Ari es quien se roba la película desde el comienzo hasta el final. Para decirlo con todas sus letras, no sólo es un ser antipático, sino también irresponsable, hasta repelente en su ceguera y egoísmo. Por un quítame allá estas pajas, expulsa del hogar a Gerardo, obligándolo a subsistir en oficios menores, cuando pudo haber ingresado a la universidad gracias a sus calificaciones y dotes intelectuales. El joven emigra a Kimy, un minúsculo poblado en la costa helénica, donde hace carrera, envía remesas de dinero a Angélica y, por esas ironías del destino, termina acogiendo a Ari, sin importarle que éste lo haya borrado de su existencia mientras era un muchacho. La acción transcurre en dos lugares tan improbables como el remoto caserío egeo y El Arrayán, que en la década de 1970 era una pequeña localidad cordillerana. Al quedar solas, madre e hija abandonan la parcela, mudándose a la vetusta casa de la decrépita y avara Yoli. A lo largo del doloroso proceso, nadie juzga o condena a Ari. Para Angélica, su autoritarismo se da por sentado. La mirada de Anastasia es la de una niña que no puede comprender el absurdo e irracional mundo de los adultos. La muchacha crea un círculo de belleza, poesía, vívidas imágenes que transportará consigo e impedirán que se convierta en una mujer resentida o amargada.
La hija... transforma, con sencillez y tacto, un tema clásico en algo propio y original. El mérito se debe al valioso e imperceptible esfuerzo estilístico de Alexandra Kúsulas.
| Posteado por: Carlos Gumucio 04/01/2010 01:47 [ N° 1 ] |
La autora tiene nombre de pitonisa griega. A lo mejor, en su anterior reencarnación, ofició en el oráculo de Delfos. Me alegro que tengamos escritoras chilenas con semejante pedigree. |
| Posteado por: Alexandra Klio Kusulas Cervelló 04/01/2010 23:00 [ N° 2 ] |
...absolutamente sorprendida,así me siento. ...absolutamente sorprendida, así me siento |
| Posteado por: Ernesto Parra 05/01/2010 03:30 [ N° 3 ] |
Fantástico que sea griega y si tiene los poderes de Casandra, tanto mejor. Los chilenos somos de todo un poco y una descendiente de donde todos provenimos nos nos puede hacer sino mucho bien. |
| Posteado por: Alicia López 05/01/2010 13:52 [ N° 4 ] |
Yo también me sentiría sorprendida y agradecida en el caso de la novelista. Pero en ningún momento que parece que descuartice la obra. Muy por el contreario, creo que la trata como si fuera un objeto precioso, lo que es muy raro en este crítico, que suele demoler lo que no le gusta. |
| Posteado por: Alexandra Klio Kusulas Cervelló 05/01/2010 16:07 [ N° 5 ] |
Descuartizar: Despedazar, cortar, beneficiar, carnear, dividar, seccionar, desmembrar. |
| Posteado por: Ulises Gomez 05/01/2010 17:24 [ N° 6 ] |
Felicitaciones a la autora y al crítico. No sabía que descuartizar tuviera tantas acepciones, algunas tan positivas. Compraré y leeré el libro en el verano, tanto por la crítica como porque estoy agotado de esos escritores que reducen todo a sexo, violencia, delitos. Necesito algo nuevo y refrescante y creo que aquí está. |
| Posteado por: Fernando Herrera 05/01/2010 18:11 [ N° 7 ] |
Bravo por doña Alexandra Klio (¿es la musa de la historia?). No me queda sino sumarme a las alabanzas a su obra, la crítica y el deseo de leer su primera novela, que no parece eso, según Camilo Marks, apenas tenga unos pesitos extra. |
| Posteado por: Elena Latlippe 05/01/2010 18:17 [ N° 8 ] |
Todas las novelas sobre colonias me fascinan y de seguro que ésta no será la excepción. Ya la fiché para el verano y me sumo a las felicitaciones para su autora. |
| Posteado por: Alexandra Klio Kusulas Cervelló 05/01/2010 18:40 [ N° 9 ] |
Klió: la musa de la historia, efectivamente. |
| Posteado por: Andres Calle 06/01/2010 00:16 [ N° 10 ] |
Estimada Sra. Musa Klío o Clío: también me sumo al grupo de personas que leerán su novela gracias a esta crítica. Es cieto quehay una terrible crisis del libro y la lectura en Chile, pero no lo es menos que existen personas, como este crítico, que luchan para sobrellevarla y resaltar a nuestros auténticos talentos, como parece ser el suyo. De nuevo, muchas felicitaciones. |
| Posteado por: Leo Campos 06/01/2010 00:20 [ N° 11 ] |
Me agrego al coro griego en torno a "La hija de Ari", que parece ser una novela realmente buena. Me hubieran encantado algunas citas, que siempre Marks hace bien, pero tampoco se puede pedir demasiado. |
| Posteado por: Alexandra Klio Kusulas Cervelló 06/01/2010 11:54 [ N° 12 ] |
citas:"caÍa una densa lluvia, el cielo estaba oscuro, y a lo lejos se oÍa de vez en cuando el fragor de algÚn trueno perdido entre los cerros que rodeaban el arrayan. |
| Posteado por: Alexandra Klio Kusulas Cervelló 06/01/2010 12:10 [ N° 13 ] |
"luego ari abrazo a anastasia.ella lo estrecho tan fuerte,que pudo escuchar los latidos de su corazon como un lento cortejo de timbales.no podia controlar los suyos,y los dejo que se acompasaran con los de su padre.cuando ari la solto,ella saco de su bolso el regalo de despedida que le habia traido. |
| Posteado por: maria jose valdivieso vergara 06/01/2010 12:24 [ N° 14 ] |
La historia traspasa en el tiempo al lector....imposible no detenerse en los propios recuerdos, y en esos momentos de tristezas y alegrías, que todos tuvimos en nuestra infancia....imposible no sentir escalosfríos de sentimientos profundos...;sin duda para los que ya leímos el libro, necesitamos que Alexandra luego nos regale otra maravillosa y excelente novela. |
| Posteado por: Leo Campos 06/01/2010 18:58 [ N° 15 ] |
Todas las novelas sobre colonias me fascinan y de seguro que ésta no será la excepción. Ya la fiché para el verano y me sumo a las felicitaciones para su autora. |
| Posteado por: Alicia López 06/01/2010 23:50 [ N° 16 ] |
Muy buenas, excelentes las citas. Leí la entrevista a Alexandra antes de la crítica y no pensé que su novela fuera tan buena. La leeré sí o sí y espero hacerlo antes de las elecciones para no volverme loca. |
| Posteado por: Bernardo Gutierrez 06/01/2010 23:57 [ N° 17 ] |
Bravo porlas citas y bravo por la autora que sabe agradecer una crítica. Los escritores suelen odiar a los críticos o esperar sólo beneficios. Se nota que Alexandra Kúsulas no pertenece al grupo de egos inflados de las letras. |
| Posteado por: Luis Muñoz González 07/01/2010 00:04 [ N° 18 ] |
Un rapto de entusiasmo, un soplo de inspiración creativa. De pocos autores que publican un primer libro puede decirse eso. Notables las citas. Al paso que vamos, leeremos la novela completa aquí. Pero conmigo no hay peligro, porque sólo leo en papel. |
| Posteado por: Josefa Cernadas 07/01/2010 00:10 [ N° 19 ] |
En este espacio generalmente hay muchas opiniones cuando las críticas son negativas. Y ahora ha ocurrido algo muy raro: todos celebran y aplauden, lo que res muy refrescante en este verano tan agobiador y electorero. Me sumo a las futuras lectoras del libro. |
| Posteado por: Alexandra Klio Kusulas Cervelló 07/01/2010 10:39 [ N° 20 ] |
Estoy tan entretenida y sorprendida en esta etapa del libro...fueron casi 6 años escribiéndolo,corrigiéndolo,y esperando que algo mágico se produjera para que saliera a la luz!! "La magia existe" Entonces ahora solo tengo la inmensa sensación de agradecer que mi trabajo pueda ser leido, criticado, escrutado...buenas o malas sean las críticas...las prefiero antes de pasar al olvido con un trabajo al que le he dedicado tanto tiempo y tanto amor. |
| Posteado por: Alexandra Klio Kusulas Cervelló 07/01/2010 11:14 [ N° 21 ] |
"" Anastasia abrió la tapa del cajón para que a sus babosas les entrara aire fresco,y les puso las ramas que llevaba en la mano.No oyó cuando su padre llegó hasta ella en puntillas. ""Ari le pasó la mano por la cabeza, despeinándola. |
| Posteado por: Sonia Arnal 07/01/2010 11:53 [ N° 22 ] |
Me sumo a las felicitaciones y al grupo que leerá esta novela. En cuanto a las críticas, la única que vale, a mi juicio, es ésta. Las demás son escritas por terroristas, pedantes, resentidos/as y otras especies. Aquí hay respaldo, buen respaldo literario. |
| Posteado por: Marcela Valenzuela 07/01/2010 19:59 [ N° 23 ] |
Ya envié mi comentario, pero debo agregar que, tal como le sucedió a la autora, me sentí gratamente sorprendida y muy estimulada por la crítica. Aunque estoy en el extremo norte y tenga que esperar un viaje a Santiago o alguna ciudad con librerías, "La hija de Ari" entró en la categoría de imprescindible. |
| Posteado por: Jorge Lagos 08/01/2010 14:33 [ N° 24 ] |
Las novelas sobre inmigrantes siempre son buenas si están bien escritas. Y Chile está formado por mapuches,. españoles, alemanes, judíos, palestinos...y griegos, entre muchos más. |
| Posteado por: Eduardo Anibal Godoy Reyes 08/01/2010 16:44 [ N° 25 ] |
"El absurdo mundo de los adulteros" me parece muy mal TITULO. |
| Posteado por: Iván Godoy 08/01/2010 20:27 [ N° 26 ] |
Me sumo a las loas para este hyechicera greco-chilena, todas parecen muy merecidas y ella me parece encantadora, una mujer de letras con gran vocación. |
| Posteado por: Claudio Hernandez 10/01/2010 04:04 [ N° 27 ] |
No he podido leer "La hija de Ari", pero me sumo a María José Valdivieso (Nº 14): que Alexandra se ponga ya a escribir su segunda novela. |